
Charlamos con DCM su sobre su historia, sus proyectos presentes y sus planes para el futuro
Gracias por esta entrevista. Empecemos desde el principio, ¿cómo llegó la música electrónica a tu vida?
Gracias a vosotros. Como la gran mayoría, desde pequeño había escuchado algo de música electrónica comercial en la radio, aunque sin hacerle mucho caso. Cuando realmente me di cuenta de que podría ser algo especial para mí, fue en una de las primeras ediciones de Dreambeach Villaricos, en Almería. Allí, por primera vez, experimenté cosas que no había sentido antes, al escuchar a Oscar Mulero, Spiros Kaloumenos y Jeff Mills con un equipo de sonido a la altura. Ese momento marcó un antes y un después en mí, despertando una pasión que ha ido creciendo con el tiempo.
¿Cómo era la escena en tu ciudad cuando eras joven? ¿Cuáles fueron los primeros clubes que visitaste como clubber?
Como andaluz, siempre hemos tenido el reto de recorrer 200 o 300 kilómetros para disfrutar de buenas sesiones de techno, ya que hay muy poquitas salas buenas en el sur, teniendo que viajar a Málaga (Sala Paris15), Sevilla (Sala Cosmos) o Granada (Industrial Copera).
¿Recuerdas la primera vez que estuviste frente a una mesa de mezclas y la primera vez que tocaste frente a un público?
Tras varios años haciendo mis pinitos con mi controlador, no fue hasta que di el paso a comprarme mis primeros CDJ y mi primer mixer, que sentí que realmente todo había empezado. Aquí llegó la que considero la primera vez de verdad, en la Sala Even de Sevilla, haciendo un warm up de dos horas.
¿Hubo un momento exacto en el que pensaste: “Quiero hacer esto para ganarme la vida”?
Si es cierto que en algún momento he pensado lo que me comentas, como la mayoría de nosotros, aunque creo que no sería una buena idea. Dedicarse al 100% a esto puede suponer un gran riesgo: el de prostituir tu música. O bien tienes muchos recursos, o alguien que te pueda apoyar y dar respaldo si la cosa no va bien, o tu mensaje podría cambiar hacia algo más comercial para conseguir más visibilidad y oportunidades. El amor que yo siento por la música electrónica es puro y desinteresado, y me gustaría que siga siendo así por mucho tiempo.
A lo largo de tu carrera, muchas personas seguramente han sido clave en tu trayectoria. ¿Quién fue la primera persona que te dio la oportunidad de entrar en una cabina de DJ y mostrar tu talento?
Mi primer gran paso fue en el evento que ya he comentado, en el que mi buen amigo Mario (6:6:6), me invitó a una Techno Clubbing en Sala Even de Sevilla. Poco después, actué de nuevo gracias a Mario junto a Headless Horseman en Prisma (Sevilla), evento que me abrió muchísimas puertas, consiguiendo la residencia en el club al poco tiempo. Le debo mucho a Mario y al equipo de Prisma por dejarme espacio.
Hablemos de tu sello, ¿cómo nació Dissident Music?
A lo largo de los años, he ido descubriendo el tipo de música con el que más conecto. Durante la pausa que trajo el COVID, cuando se detuvieron los bolos, me dediqué de lleno a la producción musical, consiguiendo que mis producciones ya tuviesen algo que sonaba “a mí”. Ya tenía algunos tracks publicado en otros sellos, pero sentía la necesidad de compartir mi visión de una forma más personal y sin intermediarios. Así nació Dissident Music: un espacio creado por y para quienes compartimos la pasión por la música electrónica, y en el que puedo expresar mi propuesta junto a otros artistas, sin restricciones.
¿Qué valores y virtudes buscas en los artistas que publican en tu sello?
Para mí, lo esencial es la pasión y el amor incondicional por la música electrónica. En Dissident Music valoramos el compromiso y la disposición a hacer las cosas bien sin esperar recompensas inmediatas. Buscamos artistas que, independientemente de su experiencia, compartan esa energía y ganas de colaborar. La colaboración es fundamental, y el sello se enfoca en brindar un espacio tanto a talentos emergentes como a aquellos ya consolidados, siempre unidos por su pasión común.
Vais a lanzar un V/A para celebrar vuestro tercer aniversario, ¿qué artistas participan en este lanzamiento?
Así es, este viernes, 4 de abril, lanzamos “3 Years of Dissident Music”. Hemos trabajado con mucha motivación en este proyecto, que reúne 13 pistas de diversos artistas. En este lanzamiento han participado tanto productores consolidados como Obseth o Drucal, como algunos talentos emergentes que están dando sus primeros pasos. El resultado es un Various Artists en el que se refleja una amplia gama de estilos, unidos por un hilo conductor que da coherencia al conjunto.

¿Cómo eres en el estudio? ¿Eres de los que se quiebran la cabeza buscando el sonido perfecto o simplemente dejas que las cosas fluyan?
En el estudio, divido mi proceso en tres etapas: la creación, el esculpido y la mezcla/mastering. Durante la fase de producción, procuro ser lo más espontáneo posible, capturando las ideas al instante antes de que se desvanezcan. Luego, me dedico a esculpir cada sonido hasta lograr darles el color y la forma que tenía pensado para ellos. Durante la fase final: mezcla y mastering, si que trato de ser lo más técnico y riguroso posible, eso sí, tratando de no olvidar que es música y que lo más importante es lo que transmite.
¿Qué proyectos tienes para 2025?
Para 2025, siento que tanto el sello como mi sonido han alcanzado un nuevo nivel de madurez, lo que me impulsa a explorar mayores oportunidades para nuestros artistas. Además del lanzamiento del tercer aniversario, estamos planificando algunas colaboraciones importantes, algún showcase y, quizás, nuevos lanzamientos en formatos USB o CD.
¿Qué es lo que más te gusta de ser DJ y qué es lo que menos te gusta?
Lo que más me apasiona de ser DJ es la conexión especial que se crea con el público. Sentir ese vínculo cuando compartes eso que suena dentro de ti desde hace tiempo, es muy especial. Por otro lado, lo que menos disfruto es lo exigente que puede resultar dedicarse a la vida nocturna, atravesando multitud de obstáculos que tienen poco que ver con la música.
Para DCM, la música electrónica es…
Para mí, la música electrónica es uno de los lenguajes más avanzados que el ser humano creado. Es una forma de comunicación subjetiva, mediante la cual, a través de ritmos y sonidos, conectamos con lo que llevan dentro otras personas, a veces incluso sin saber que lo llevábamos dentro. Nos permite crear paisajes sonoros, que cada quien interpreta a su propia manera, el mensaje puede ser dulce, puede ser oscuro, o agresivo… pero siempre puro.
Seguramente lo que para ti hace que un tema sea único, no sea lo mismo que hace que para mí lo sea, esa es la magia, esa diversidad es la que hace de la música electrónica algo tan especial para quienes la vivimos.
