Low Blows: Low Blows (Low Blows)

El nuevo álbum homónimo de Low Blows marca una etapa de mayor contención y claridad para la banda barcelonesa: un disco directo y sobrio donde el post-punk y el dark wave sostienen un relato de ausencia, desgaste emocional y reafirmación identitaria.

Hay canciones que sirven para anunciar un disco y otras que, desde el primer momento, dejan claro que algo ha cambiado. Vacío, el primer adelanto de Low Blows, se sitúa en ese punto donde el gesto es más de ajuste que de ruptura, marcando una etapa de mayor claridad y control dentro del proyecto. Pero el alcance de este nuevo trabajo va más allá del single, pues el álbum se construye como un bloque coherente, donde cada tema refuerza una misma atmósfera emocional y estética.

Después de Cruel (2020), la banda liderada por Carlos Vergara reduce el ruido y afina el enfoque con un disco se mueve con naturalidad entre el post-punk, el dark wave y ciertos matices industriales, pero desde una escritura más contenida y una producción depurada que prioriza el pulso, el espacio y la repetición. Canciones como Fix Me, Misleading Blind o SOS profundizan en esa tensión sostenida, mientras que piezas como Intermezzo o Fin funcionan como respiraciones internas que refuerzan el carácter unitario del álbum.

Low Blows es un disco que habla de vacío, desconexión y desgaste, pero también de una voluntad de afirmarse desde la sobriedad. No hay exceso ni dramatización: el impacto llega por acumulación, por la insistencia rítmica y por una identidad sonora cada vez más consciente de sí misma. La alternancia entre inglés y castellano no rompe el discurso, sino que amplía su alcance emocional, subrayando la sensación de fragmentación que atraviesa el álbum.

En ese contexto, su primer single, Vacío, funciona como una declaración de intenciones clara y directa, centrada en la ausencia y el desgaste emocional sin necesidad de subrayar el mensaje. Musicalmente, se apoya en un pulso rítmico insistente y una atmósfera envolvente que acompaña el relato sin imponerse, dejando que la tensión se dosifique de forma natural.

El videoclip del mismo, dirigido por Marta Szewczyk, traslada esa idea al plano visual con una propuesta sobria y abierta, basada en el simbolismo y la sugerencia más que en la narración literal. Una pieza que amplía la lectura del tema y conecta con el tono de aislamiento y extrañamiento que recorre el disco en su conjunto.

Con este álbum homónimo, Low Blows plantea un ejercicio de reafirmación y síntesis; un punto de equilibrio entre su recorrido previo y una mirada más clara sobre su presente artístico, apostando en el camino por decir menos, pero hacerlo con precisión, intención y una identidad cada vez más definida.