
La selección de Concha de Anta se construye desde el criterio y la escucha, no desde el impacto inmediato. Un mix que conecta house, electro, breaks y hasta IDM con una sensibilidad heredada del hip hop donde el ritmo, el detalle y la atmósfera marcan el camino.
Para Concha de Anta, la música no es un territorio cerrado, sino un espacio de cruce constante. Su escucha se articula desde el rap, pero también desde el dub, el soul, el ambient, el jazz…y se expande de forma natural hacia la electrónica y la música de club, siempre desde una posición abierta, curiosa y poco dada a las jerarquías. Más que los géneros en sí mismos, a Concha lo que le interesa es el pulso, la continuidad y la capacidad del sonido para generar contextos.
Nacida en Zamora, formada en Salamanca y afincada en Madrid, su recorrido vital está estrechamente ligado a los espacios donde la música se comparte y se vive en común. Entre 2011 y 2019 fue vocalista de Sangre, un proyecto integrado por seis mujeres que transitó el underground estatal desde una lógica colectiva, sin protagonismos individuales ni dinámicas de escena tradicionales. Aquella experiencia sigue influyendo en su manera de entender la selección como un ejercicio de cuidado y coherencia.

En la actualidad dirige su propio programa en Radio Relativa junto con Teresa Rodríguez, desde donde continúa investigando, conectando referencias y dando espacio a músicas que funcionan mejor en la escucha atenta que en el impacto inmediato.
El Mix que presenta se mueve entre house y electro; los breaks y el IDM, con una clara herencia del hip hop en la forma de tratar el ritmo, el uso de los samples y el groove sostenido. La selección establece un diálogo entre referentes de la cultura club de los 90 y sensibilidades actuales, evitando el clímax fácil y apostando por la atmósfera, el detalle y la progresión. Un set pensado para acompañar, más que para imponerse, que encuentra su fuerza en la consistencia y el criterio.



