
Nueva entrega de Regal86 en Discos Mutabe.
A pesar de los miles de kilómetros que las separan, Monterrey y Medellín siempre han parecido moverse en paralelo. Ambas ciudades se alzan alrededor de cerros guardianes que velan por sus habitantes, y si se observa con atención, incluso el hormigón que forma la columna vertebral de cada ciudad se remonta a estas agrestes metrópolis.
La lista de coincidencias podría continuar: pequeños vínculos, casi conspirativos, que el azar ha tejido entre ambos lugares. A esta improbable conexión se suma Regal86, quien ya había cruzado el puente una vez para sumergirse en las profundidades de la «ciudad de la eterna primavera» de Colombia.
Doble Filo, su primer álbum en vinilo, se convierte ahora en su última tarjeta de presentación. El octavo lanzamiento del catálogo de Discos Nutabe llega con seis temas: seis piezas afiladas que dejan al descubierto la marginalidad sonora de Regal86.

Es una forma de exclusión que no es impuesta, sino elegida, una postura deliberada para eludir la demanda de música exótica que aún define gran parte del panorama electrónico latinoamericano. Se trata de un techno picante y áspero, sin reglas ni reglas, impulsado por progresiones densas y recortadas que te sumergen en un vórtice disfrazado de ritual de rayado. No hay una sobrecarga conceptual ni una caricatura de lo extravagante. Este álbum simplemente ofrece música hecha para arrasar en cualquier club o antro, sin falsas promesas ni etiquetas innecesarias. Si hay algo que destacar de Doble Filo en su conjunto, es la forma en que reafirma de forma consistente, y casi implícita, su premisa central de principio a fin: estos temas techno están hechos para escucharse donde se te antoje.
En un momento en el que las rarezas tienden a ser recompensadas más de lo habitual, Doble Filo redobla la apuesta por los fundamentos, recuperando el espíritu de la música electrónica temprana y llevándolo a una era en la que la inmediatez parece empeñada en desdibujar la honestidad de quienes dan forma al sonido.



