
Esta colaboración ha sido un viaje de ida y vuelta por el desperdiciado panorama de la música contemporánea. Apilando lo tonto, lo apagado y lo desgastado, la pareja crea constantemente construcciones mutantes desequilibradas e impresionantes.
Aaron Warren y Bjorn Copeland llevan tocando música juntos desde 1999: nueve años como Flaccid Mojo y veintiséis como Black Dice. Esta colaboración ha sido un viaje de ida y vuelta por el desperdiciado panorama de la música contemporánea. Apilando lo tonto, lo apagado y lo desgastado, la pareja crea constantemente construcciones mutantes desequilibradas e impresionantes. El último ejemplo es Loose Jacks, el segundo álbum de larga duración de Flaccid Mojo. Hecho con aplicaciones gratuitas para teléfonos, videos de YouTube fragmentados y electrónica con pantallas rotas —el sedimento quemado y arrugado del complejo industrial del streaming—, Loose Jacks es la amplia y desternillante sonrisa de quien encuentra un tesoro en los últimos días.

Al igual que su LP debut, Flaccid Mojo (lanzado en 2022 por Castle Face), Loose Jacks fue grabado por Chris Coady, quien ha estado en los conciertos de Black Dice desde los noventa. Es bueno trabajar con gente que lo entiende, que no va a discutir sobre la tonalidad ni sobre la cuadrícula. De igual forma, Loose Jacks fue masterizado por Sarah Register, cuya banda Talk Normal compartía pared con el espacio de ensayo de Black Dice.



