
El madrileño Álvaro Cabana nos regala un Mix hipnótico y elegante donde el disco sintético, el house primitivo y las derivas cósmicas se entrelazan en un viaje sin tiempo, marca de la casa.
Desde finales de los 90, Álvaro Cabana no ha dejado de hipnotizar pistas dentro y fuera de Madrid, consolidándose como una de las figuras clave para entender la evolución del clubbing nacional en las últimas dos décadas.
Pieza central de la escena nocturna madrileña, Cabana ha construido su trayectoria entre cabinas icónicas como Coppelia, Mondo o Sport y festivales de alcance nacional e internacional. Su estilo, reconocible pero siempre en mutación, se mueve con naturalidad entre el disco sintético de bajos arpegiados, el house más primitivo y las derivas cósmicas y ácidas, sin perder soltura en terrenos como el early progressive, el trance o las polirritmias tribales.

Como productor, ha firmado referencias en sellos como Pets, Duro, Internasjonal, Trampoliner, Ombra International o Subterfuge, ampliando un discurso que, más allá de géneros, se sostiene sobre una idea clara: la pista como espacio de exploración constante.
Además, y en paralelo, desde 2015 dirige Rotten City Records, plataforma desde la que articula una visión abierta y transversal de la electrónica, dando cabida a artistas como Red Axes, Curses, DC Salas o Damon Jee.
Sobre su Mix para Beatburguer, Álvaro nos dice: «Para el mix me he inspirado en sonidos tanto de los primeros 90s (como el New Beat o el House primitivo de Chicago) combinándolo con sonoridades más de mediados de esa década más cercanos al Trance o el Progressive House y añadiéndole un punto de House Electroide estilo mediados de los 2000s :)».



