
Ameen Khayer y Thorben Diekmann (SHKOON) aterrizan esta semana en Barcelona (16 de abril) y Madrid (17 de abril) para desplegar el sonido contenido en su último disco «Traces«.
Shkoon llevan tiempo moviéndose en un punto específico donde la electrónica deja de ser solo formato para convertirse en lenguaje. Y es que el dúo sirio-alemán, formado en Hamburgo en 2015 por Ameen Khayer y Thorben Diekmann, ha construido una identidad bastante reconocible a partir de una mezcla que, sobre el papel, podría parecer forzada y muy vista (melodías arabescas, ritmos house, cadencias downtempo y texturas ambientales), pero que en la práctica, y en su caso concreto, funciona con una naturalidad que desarma.
Pero comencemos por el principio, porque su historia no es moco de pavo. El proyecto nace de un encuentro casi accidental en Alemania, en pleno contexto migratorio, y desde ahí se articula una forma de hacer música, la suya, que no busca tanto la fusión como la convivencia fructífera de la tradición árabe (siria, por ser más concreto), la electrónica de corte más occidental y una narrativa emocional que atraviesa toda su discografía. Así, no es casualidad que su sonido haya terminado funcionando como puente tanto para quien llega desde la electrónica de baile menos exigente como para quien reconoce ahí elementos de su propia cultura.
Si no sabes nada sobre ello y tuvieras que entrar hoy, lo mejor y más directo sería hacerlo a través de sus trabajos más recientes. Masrahiya (2023) se plantea desde un lugar más conceptual: aquí exploran la idea de identidad y representación (lo que somos frente a lo que mostramos) con un enfoque más narrativo, pero sin perder fluidez ni ritmo. Más cercano en el tiempo, Greater Than One (2025) se simplifica, recuperando cierta inmediatez a través de tracks más compactos, con presencia de cadencias cercanas al deep house con toques de dub, hip hop o trip hop; y, sobre todo, un equilibrio bastante medido entre lo introspectivo y lo funcional. Cuerpo y alma.
Además, el dúo sigue ampliando catálogo y recorrido, pues en 2026 presentan
Traces, un nuevo álbum que verá la luz el próximo 30 de abril y que continúa en esa línea de explorar memoria, pertenencia y conexión a través del sonido, consolidando una trayectoria que ya suma varios trabajos entre estudio y directo.

Y es que donde todo esto termina de encajar es en el directo. Shkoon no plantea sus shows como una simple traslación del estudio al escenario, sino más bien como un espacio en el que esa mezcla cultural, esa combinación simple, efectiva de tradición y modernidad se vuelve física, casi tangible. Por esto, tanto si ya los conoces como si acabas de descubrirlos estás de suerte, porque esta semana pasan por España dentro de su gira europea: el 16 de abril en Barcelona (Sala Upload) y el 17 en Madrid (Café Berlín) (SOLD OUT), dos fechas donde comprobar cómo esa idea de puente entre mundos se traduce, sin demasiada teoría, en alegría y gozo en la pista.



