anti: vendedor ambulante de estrellas va por la avenida de espuma de mar (anti)

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El ínclito Tito Pintado publica nuevo álbum: «vendedor ambulante de estrellas va por la avenida de espuma de mar».

Tito Pintado, aka Tito Dakota, ex cantante de Penélope Trip (gijoneses pioneros del indie español noventero) y Telefilme (dúo con David Rodríguez de La Bien Querida y La Estrella de David) publica en 1998 su primer álbum como anti en el sello Elefant.

Después se tira once años callado. En 2009 sale su segundo álbum, «antiaventura» en el sello Federación de Universos Pop, y lo presenta en varios conciertos, abriendo para Single (grupo con el que colaboraba por aquella época), Klaus & Kinski y Emilio José. Nada parecía presagiar que iban a pasar otros once años hasta que publicase un nuevo trabajo. Y así fue, no pasaron once años. Pasaron dieciséis.

En 2025, anti vuelve por sorpresa con «en américa» (séptimo mejor ep nacional para Rockdelux), el single de vinilo «infantil/islandia» para Discos Garibaldi y el ep digital «su electrónica«, con remezclas de Hidrogenesse, Encanto y Memorabilia. Y en 2026 llega «vendedor ambulante de estrellas va por la avenida de espuma de mar«, su primer álbum en diecisiete años.

Diez canciones, nueve propias y una etérea versión de «palmeras» de Single. Pop electrónico minimalista, experimental y psicodélico, en el que la marihuana debería llevarse un 30 por ciento de los royalties. Otro protagonista del disco es el delay, casi siempre envolviendo la voz de anti, repitiendo notas y creando dibujos en el aire; un efecto que quizás nunca se había usado tanto más allá del dub jamaicano.

El viaje arranca en «tokiorama«, una montaña rusa de canción que se acelera y ralentiza, se estira y se deforma al antojo de su autor; pasa por la alucinógena «en el café edén» y su ritmo en morse; hace escala en el torbellino de colores de «su electrónica» (compuesta a medias con Encanto, alter ego de Luis Espanto) y en la psicofonía pop de «delia«, casi una sesión de espiritismo sonora a ritmo de… cascabel; después llega el «viaje melódico lleno de curvas y baches» (gracias, Nando Cruz) de «el cantante«, adelanto del álbum con su frenético vídeo homenajeando la cultura popular india, y que probablemente incluye la primera paradita para fumar de la historia del pop. El disco se cierra con «La canción de la guerra«, un tema sobre el odio, sobre si somos capaces (eso parece) de echar por tierra la belleza de este planeta solo por fastidiar al prójimo.

En definitiva, «vendedor ambulante de estrellas va por la avenida de espuma de mar» es una alternativa a los que buscan algo diferente a las modas imperantes, a los triunfitos y artistas urbanos llena-wizinks que parecen creados por una IA, a las playlists tipo «Música para regar las plantas», a los clichés que aburren a las piedras