Machinedrum: BL00MS EP (IAMSIAM)

Tiempo de lectura: 2 minutos

Machinedrum regresa con un mini-LP instrumental que marca un giro claro hacia la pista, donde el detalle rítmico y la melodía fragmentada construyen un discurso directo entre el UK bass, el jungle y el house sin necesidad de intermediarios.

Tras años trabajando en diálogo constante con vocalistas y culminar ese ciclo emocional en 3FOR82, Travis Stewart decide aquí replegar el foco hacia un terreno más esencial: el del ritmo como motor y la armonía como estructura en movimiento. Este BL00MS aparece así como una especie de reinicio, pero no en términos de ruptura, sino de depuración. Un trabajo que recoge parte del lenguaje acumulado en su etapa más reconocible (de Room(s) a Vapor City) para reordenarlo desde una lógica más física, más orientada a la pista.

Porque si algo define este mini-LP es precisamente la forma en la que condensa múltiples líneas estilísticas sin perder sensación de unidad. Dubstep, UK garage, jungle o house aparecen aquí menos como géneros cerrados y más como zonas de tránsito dentro de un mismo sistema rítmico que oscila entre los 136 y los 160 BPM. No hay voluntad de collage ni de exhibición estilística, sino una continuidad que se sostiene en la interacción entre capas. Así, en el centro del proyecto aparece además una idea compositiva que atraviesa todo el discurso: la noción de “semilla” musical. Los acordes no funcionan como bloques cerrados, sino como núcleos comprimidos que se fragmentan en arpegios y se distribuyen entre distintos instrumentos, donde cada elemento toma una parte mínima del todo. El resultado es un tipo de construcción donde nada suena completamente fijo, pero todo encaja con una precisión casi orgánica.

A nivel sonoro, BL00MS se mueve entre referencias que ayudan a situarlo sin encerrarlo, desde la sensibilidad atmosférica de Four Tet o Floating Points hasta la tensión rítmica heredada de Mala o la narrativa expansiva de Underworld. Pero más que citas directas, lo que aparece es una forma de trabajar la energía: capas melódicas que se abren y se repliegan sobre patrones percusivos complejos, generando una sensación constante de crecimiento interno.

Un disco que funciona también como punto de inflexión industrial, además de la reactivación de IAMSIAM como sello propio. Algo que no es un gesto menor, pues tras más de una década con Ninja Tune, Stewart recupera aquí el control total de su producción, tanto a nivel creativo como estructural. Esa independencia no se traduce en radicalidad sonora, sino en una mayor claridad de intención en un espacio donde el material puede desarrollarse sin necesidad de traducción externa.

En ese sentido, BL00MS redefine el sonido de Machinedrum más que reorganizarlo desde dentro, conformando un trabajo que respira continuidad, pero que desplaza el eje hacia una idea de música entendida como sistema en el que cada elemento crece, se divide y vuelve a recomponerse sin perder su origen.