GNMR: I Love You EP (Animals On Psychedelics)

Tiempo de lectura: 3 minutos

GNMR aterriza en Animals On Psychedelics con un EP construido de percusión tribal, psicodelia y tensión contenida, dando como resultado un trabajo cuya mayor virtud es el movimiento.

Ocurre algo curioso en relación a cierta electrónica que orbita alrededor de ideas como el ritual, el trance o la psicodelia, y es que muchas veces tanto creadores como oyentes/danzantes acaban sonando más pendientes del concepto que del propio movimiento. Como si bastase con añadir unas percusiones étnicas, un par de voces procesadas y un diseño de aires esotético-chamánicos para dar sensación de profundidad. Por eso, el hecho de que este I Love You, el nuevo EP de GNMR para Animals On Psychedelics, evite bastante bien esa trampa habla mucho y bien de él.

El productor italiano lleva años moviéndose entre la producción, el DJing y trabajos de curaduría sonora, además de desarrollar desde la plataforma-sello Dubblack una línea bastante abierta a terrenos menos delimitados por género dentro de la música electrónica de baile contemporáneo. Aquí se nota que hay escucha, investigación y cierta obsesión por cómo se organizan los elementos dentro de una composición, pero lo interesante no es tanto eso como la manera en que todo aparece integrado: no hay sensación de collage ni de cita cultural. sino más bien de alguien que trabaja desde referencias amplias pero acaba llevándolas a un lugar bastante funcional (y personal, añado).

Ocurre con I Love You, que entra con una lógica bastante frontal: percusión seca, avance constante y una leve sensación de estar entrando en un lugar semi a oscuras, donde todavía no termina de revelarse del todo el espacio. Sunrise Mix Reprise baja pulsaciones y cambia completamente el foco, pues aquí aparecen percus rotas, voces más desdibujadas y un sintetizador que insiste en estar presente sin volverse protagonista, ofreciéndonos un resultado no exactamente contemplativo, pero sí más contenido. Como si el disco dejara de empujar hacia delante y empezara a quedarse dando vueltas sobre sí mismo.

A continuación, Bunda vuelve a poner la fisicidad en el centro, aunque lo hace sin recuperar del todo la energía inicial. Aquí lo rítmico gana irregularidad, aparecen pequeños cortes, llamadas vocales y una sensación de ritual entendido más como repetición que como explosión. De hecho, una de las cosas que mejor funcionan del EP es que rara vez busca el big moment, y todo está construido desde pequeñas variaciones que terminan acumulando efecto. El feedback de toda la vida. Y cuando llega Constantinople From The Minaret se entiende mejor el conjunto porque el cierre no intenta resolver nada ni cerrar el recorrido con épica, sino que reorganiza lo que ya estaba ahí: percusiones más abiertas, un bajo que empieza a ocupar espacio poco a poco y un desarrollo que avanza con bastante paciencia hasta acabar encontrando un punto de euforia que llega casi sin avisar.

Quizá ahí esté lo mejor de I Love You: en que nunca parece demasiado preocupado por parecer profundo, dejando que sea el ritmo el que hable, que las texturas respiren y que el trance aparezca cuando tenga que aparecer. Sin subrayados, sin elementos de folclore decorativo y sin necesidad de convertir cada decisión en un manifiesto.