
El festival constata la creciente respuesta del público a las propuestas más experimentales, así como a un modelo de programación desplegado simultáneamente entre los espacios urbanos y el paisaje del Delta.
Con más de 8.000 asistentes, el éxito del nuevo Cabaret Eufònic, el amplio despliegue de intervenciones en el Bosc de Ribera y una programación que convierte el Delta en un espacio de inspiración y creación han sido algunos de los grandes protagonistas de esta decimoquinta edición.
Eufònic 2026, el festival de artes sonoras, visuales y digital-performativas de las Terres de l’Ebre, ha programado del 16 al 18 de julio cerca de cincuenta artistas y ha convertido Amposta y el Delta del Ebro -epicentro del festival- en el escenario de espectáculos audiovisuales, instalaciones, performances, acciones sonoras, piezas lumínicas y conciertos en espacios singulares. La decimoquinta edición se cierra con una asistencia de más de 8.000 personas y confirma el creciente interés del público por las propuestas más radicales, inmersivas y experimentales, una de las líneas que definen la identidad del festival.

Cabaret Eufònic, celebrado el viernes y el sábado en la Sala B Teatre, se ha consolidado como una de las propuestas más celebradas de esta edición. El nuevo espacio ha cautivado al público con la incomodísima y necesaria performance de Queer Falafel, la presentación del nuevo trabajo de LaFrancesssa y, especialmente, las desmelenadas actuaciones de Jenys y James Indigo, con la sala llena hasta la bandera. Un programa que refuerza la dimensión más performativa, irreverente y radical del festival.

La programación desplegada en los espacios naturales del Delta ha vuelto a ser uno de los grandes rasgos diferenciales del festival. Las intervenciones en el Bosc de Ribera reunieron a un numeroso público durante la mañana del sábado con las piezas de Robin Servant -fruto de la segunda convocatoria de la residencia artística entre Quebec y Catalunya-, y Lauren Moffatt, SHOEG y Jaume Vidal -desarrollada durante tres años gracias al proyecto europeo CO-VISION-, así como la minipieza teatral de David Espinosa.

Por las tardes, en una nueva apuesta por las propuestas simultáneas en entornos naturales, el Parc Natural acogió la acción participativa de Elena Aitzkoa, el viernes, y los trabajos de Ainara LeGardon, Alba Tormo y Miguel Alejos, el sábado, resultado de las residencias impulsadas conjuntamente por Eufònic y Lo Pati, coincidiendo además con el decimoquinto aniversario de ambos proyectos. Un conjunto de obras que entienden el paisaje no como un simple escenario, sino como un espacio de trabajo, investigación y reflexión artística, donde la narrativa y la poética se convierten en herramientas de denuncia y crítica. Una mirada al paisaje que también tomó forma en la espectacular intervención lumínica de Antoni Arola, que durante tres noches unió la Torre de la Carrova y la de Campredó mediante una línea de láser visible desde diversos puntos del territorio del Ebro.
También obtuvieron una gran respuesta los espectáculos audiovisuales en horario estelar de La Fila, con las actuaciones de la compositora electrónica Maya Shenfeld y el cineasta experimental Pedro Maia; la atmósfera retorcida del artista sonoro estadounidense afincado en Berlín Nexcyia, con visuales de la catalana Laia Ferran; la pieza construida a partir de los sonidos de las aves migratorias de Mehmet Aslan & Malo Lacroix; y la violinista, vocalista y compositora francesa Vanessa Bedoret, eafirmando una línea de programación que continúa explorando algunas de las propuestas audiovisuales más innovadoras y experimentales de la escena contemporánea internacional.

El concierto inmersivo de Francisco López ha destacado como uno de los grandes momentos de esta edición. Considerado una de las figuras más influyentes del arte sonoro contemporáneo, invitó al público a escuchar con los ojos vendados en una propuesta extrema que situaba la percepción sonora como único centro de la experiencia. También fue especialmente celebrada la ruta inaugural por las instalaciones de Amposta, el jueves 16, que reunió un centenar de personas en un desfile entre los diferentes espacios y arrancó con la performance del activista trans y comisaria Mandy Romero por las calles del centro. El recorrido culminó en el Foso del Castell de Amposta con la acción sonora de Arnau Casanoves y sus Flechas Xiuladores, antes de dar a la inauguración oficial del festival.

El artista canadiense Navid Navab ha presentado en Lo Pati una imponente instalación cinética y sonora que pone en relación un órgano centenario preparado robóticamente con un péndulo triple automatizado, generando un ecosistema de vibraciones, turbulencias acústicas y comportamientos imprevisibles. La obra, presentada por primera vez en el país, fue galardonada con el Golden Nica de Ars Electronica 2025 -el festival de referencia mundial en arte digital- y podrá visitarse hasta el domingo 26 de julio.

La decimoquinta edición de Eufònic reafirma su apuesta por un modelo de festival que sigue evolucionando sin renunciar a la experimentación y que entiende el Delta del Ebro no como un simple escenario, sino como un territorio que participa activamente en los procesos de creación contemporánea.




