
Charlamos de nuevo con Izan Cramer, un artista que nos encanta y al que seguimos la pista debido a la calidad de todas las propuestas que plantea
Primero, quiero agradecerte por esta entrevista. ¿Cómo te encuentras y cómo está yendo el 2026 para ti?
Hola, el placer es mío. Me encuentro bien, en calma. Emocionado con lo que viene. El 2026 ha sido una onda sinodal.
Hace nada salió la película ‘Los Creyentes’ en Netflix con mi música y ha sido un éxito total, saldrá a finales de año CRNL como label y he cerrado en sellos que me hace mucha ilusión con artistas que son referentes remixándome.
A la vez, mil asuntos personales invadieron mi presente y he estado bastante alejado de los directos aunque estoy empezando a ver que esto quizás me ha ayudado más a poder crear de manera más libre sin intoxicarme por ningún tipo de tendencia.
¿Cuándo y cómo tuviste tu primer contacto con la música electrónica?
No se puede citar un primer contacto. Desde bien pequeño he estado escuchando House, Techno, Schranz, Mákina, … he crecido con eso.
¿Cómo era la escena electrónica en tu ciudad cuando eras un chaval?
Practicamente inexistente. Tenías que coger el coche e ir en busca de la música y tras el Madrid Arena se endurecieron las leyes para poder entrar en los clubes siendo menor por lo que acabé muy metido en la escena free party
¿Cuáles fueron tus referentes y las personas que te ayudaron a convertirte en DJ?
Mi referente durante muchos años fue mi hermana que era la que me enseñaba mucha música nueva.
Después, mis referentes en los inicios era gente como Chris Liberator o Dave Clarke. El primero porque en mi adolescencia, cuando montaba raves, estaba muy metido en el sonido Acid y el segundo por su comunicación insurgente y la manera de mezclar.
¿Cuando y donde te subiste a una cabina por primera vez?
El 5 de Enero de 2012, con 14 años, en La Era Silence de Monzón.
¿Cómo definirías tu estilo?
Es una eterna búsqueda pero siempre con una constante: alimentar el cuerpo y el alma en la pista de baile. No dejar de lado la profundidad ni el misticismo sin olvidar la pista de baile me parece sexy.
¿Cómo eres en el estudio?
Constante y disciplinado aunque, a veces, puede ser que sea algo caótico ya que hago mucha música por disfrute y dejando las etiquetas de lado porque, para mi, lo importante es fundirse con la música. Al final el mejor existo es ver donde esta te conduce.
¿Cómo ha sido el proceso de este nuevo trabajo?
Lleva años en mi mente. Nunca encontré el momento porque, aunque la idea era hacerlo a la vez que desarrollaba mi propio club, en ese entonces no consideré que fuera el momento. Ahora habiendo pasado estos años, en calma y con la persona correcta a mi lado considero que CRNL será vuestro próximo sello favorito.
¿Cómo lo definiríais musicalmente hablando?
Puro, Reposado y con amor.
¿Qué análisis haces del panorama actual de la música electrónica?
Creo que la industria del entretenimiento y la cultura musical se están separando. Desgraciadamente la primera opaca a la segunda ya que la gente está perdiendo la costumbre de desaparecer escuchando música por estar conectado constantemente.
Gracias a Dios la gente que valoramos la propuesta cultural que el clubbing propone resistimos. Cada vez la brecha es más grande y es más fácil distinguir qué y quién está en cada lado.




