
Astel es el nuevo alias de Addison Groove -también conocido como Headhunter-, un artista cuya obra ha marcado hitos clave en la música electrónica del Reino Unido durante más de dos décadas.
Con Shards, Addison Groove se aleja de la intensidad rítmica de la pista de baile para centrarse en la quietud, la atmósfera y una escucha más contemplativa.
Concebido originalmente como una serie de introducciones para sus sesiones de DJ, el proyecto evolucionó gradualmente hasta convertirse en algo mucho más personal. «Tras un año recorriendo festivales y clubes, me di cuenta de que me interesaban más los momentos previos al impacto que el impacto mismo. En lugar de construir una tensión hacia la liberación, quería permanecer suspendido en la anticipación», dice Addison Groove.

«Durante uno de los inviernos más lluviosos que recuerdo, comencé a recopilar fragmentos sonoros del mundo que me rodeaba: la lluvia golpeando la claraboya del estudio, el zumbido eléctrico de máquinas antiguas, interferencias lejanas, estática, resonancias metálicas y esas texturas sutiles que suelen perderse en el ruido de la vida cotidiana. Estas grabaciones disolvieron la frontera entre el entorno y el instrumento, dando lugar al vasto universo sonoro que acabó siendo Shards», dice Addison Groove.
Suspendido en algún punto entre la memoria y la imaginación, Shards se despliega a través de la atmósfera más que del impulso rítmico. Melodías fugaces, texturas distantes y sutiles cambios de tono crean una sensación de optimismo sereno, donde la melancolía se suaviza gracias a la luz y al espacio.
Publicado por Biofield Records -el nuevo sello de Darwin dedicado a una escucha más profunda-, Shards marca el inicio de una nueva etapa artística para una de las voces más influyentes y discretas de la música electrónica.




