
El dúo francés debuta en Oath con «Vault with Holes«, un álbum que se mueve entre ambient, electrónica experimental y estructuras propias de la música pensada para la pista.
El primer trabajo de los franceses C.ling, de nombre Vault with Holes, se presenta en la forma de una sucesión de piezas conectadas entre sí a través de capas de sonido, cambios de densidad y variaciones tímbricas más que con estructuras tradicionales de pista.
Divx abre el disco con un desarrollo progresivo en el que melodía y ritmo se equilibran desde el inicio; y la percusión aparece de forma contenida, mientras las líneas de teclado van ganando presencia hasta definir el cuerpo del tema. Hay un ir y venir constante entre un registro más ambiental, etéreo, y otro más cercano al sonido puramente de club.
En Harvesting Ages, el foco se sitúa en la acumulación de capas. Aquí, los pads se expanden y se reorganizan de forma continua, construyendo una progresión que poco a poco desemboca en un tramo final donde la guitarra introduce un cambio claro en la textura del tema. Shallow Reflectionsreduce la densidad y abre espacio, quedando aquí el ritmo en segundo plano, sostenido por una base simple. Por otro lado, los elementos atmosféricos ocupan la mayor parte del espectro, y las voces aparecen como fragmentos aislados, sin función central.

El punto de ruptura llega con Ywhw, una pieza sin percusión en la que el sonido de la guitarra actúa como eje. El tema se construye a partir de entradas y salidas de capas, sin buscar una resolución o un objetivo claro.
Mutalism recupera el pulso con combinación de percusión, secuencias y bajo que remite a formas del ambient techno, aunque sin caer en una reconstrucción directa del género.
El cierre, Stranded Matter, retoma elementos presentes a lo largo del disco y los reorganiza en un contexto más denso: tempos más altos, acumulación de capas y una sensación de mayor intensidad, funcionando todo ello como síntesis del conjunto.Sin recurrir a grandes gestos ni a estructuras evidentes, Vault with Holes se construye desde el detalle y la progresión, en un debut que apunta más a la exploración de lenguaje que a la funcionalidad inmediata en pista.



