
Dos de los artistas más interesantes del panorama experimental presentan un EP conjunto capaz de unificar sus contradictorios sonidos bajo un signo común. La repetición, la continuidad y la diferencia se dan cita en este intenso EP de cuatro temas.
Este viernes llega el primer EP conjunto de la artista italiana Caterina Barbieri y el artista noruego Bendik Giske. El dúo, que ya había colaborado en otras ocasiones, presenta la comunión de su contradictorio acercamiento a la música, con dos estilos muy diferenciados pero que desde hace años parecen encontrar extraños cauces de coincidencia. Barbieri es ahora mismo uno de los máximos exponentes de la síntesis modular, entendida como un ámbito “abstracto”, de la música electrónica. Mientras, Giske es uno de los pináculos del acercamiento “físico” y corporal a la disciplina del saxofón, lo que le ha valido sacar ya dos álbumes con Smalltown Supersound y tocar en algunos de los escenarios más progresivos del planeta.
Es precisamente esa noción progresiva y casi psicodélica lo que ambos trabajan en «At Source». Con cuatro temas con títulos compuestos por opuestos o por tándems contradictorios, el EP recorre los contrastes de la música de álbum reuniendo bajo un mismo paraguas un cosmos casi sintético y a la vez un cuerpo musical sintiente. La síntesis modular tiene ese efecto místico y a la vez molecular en el que el sonido va desde lo interestelar hasta lo atómico a través de esas pequeñas partículas de vibración. Esa vibración que a priori es sentida como abstracta, esotérica, oculta a los sentidos, se hace telúrica en manos del saxo de Bendik, que con violencia, dramatismo y repetición va “humanizando” la experiencia existencial y cósmica a través de los cuatro extensivos tracks.

Aunque resulta complicado destacar alguno de los temas en particular, el que más nos llama la atención es el emotivo y sofocante «Impatience, Magma». Como la propia Barbieri señala en la nota de prensa este es un trabajo de naturaleza liminal (tal vez por eso nos guste), que crea un puente o una transcripción entre dos universos distintos, que funciona como un código de traducción intermedio. En el lenguaje musical existe la posibilidad de generar esas intermediaciones que resultan improvables o inimaginables a nivel teórico, pero que en el ámbito auditivo, se dan de manera espontánea. Este «At Source» explora esa fuente sonora compartida, esas pulsaciones vibratorias que aglomeran algo íntimo y a la vez algo universal bajo la égida de un supuesto sonido experimental. Pero la realidad es que el EP tiene poco de experimental, es más bien un lento y emocionante despliegue de melodías loopeadas y sincopadas, que absorbe al oyente como sólo la música de Caterina puede hacer. Una escucha recomendada de una colaboración que tiene mucho más sentido del que puede intuirse.



