John Rojas: Skin (Noetic Music)

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El productor angelino debuta en el sello de David Castellani con un álbum en el que el techno y los ritmos rotos con actitud punk son el vehículo para explorar conceptos como la vulnerabilidad desde el prisma electrónico.

Noetic Music amplía su catálogo con Skin, el primer álbum de un artista ajeno a David Castellani que publica el sello, hasta ahora centrado en los originales de su fundador y las remezclas de nombres como Redshape, Matrixxman, Voiski o Truncate. El elegido es John Rojas, productor, ingeniero y multiinstrumentista afincado en Los Ángeles, que llega a la electrónica en solitario después de dos décadas de actividad musical vinculada al punk y el hardcore. Y podemos decir que la contundencia y la rabia permanecen, aunque ahora sean las cajas de ritmos y los sintetizadores los instrumentos que hablen en lugar de guitarras y baterías. 

El concepto de SKIN parte de una idea bastante personal: utilizar distintas partes del cuerpo como punto de partida compositivo. Rojas escogía una de ellas antes de cada sesión de estudio y dejaba que el nombre condicionara el desarrollo de la pieza, un método intuitivo que terminó dando forma a cinco originales a partir de más de una docena de composiciones. El cuerpo como herramienta creativa, pero también como forma de entrar en terrenos más incómodos: conceptos como la inseguridad y la ansiedad; o la necesidad de encontrar una voz propia sin buscar constantemente la aprobación de los demás. Según explica el productor, las imperfecciones y los errores también forman parte de ese proceso.

Los títulos dan algunas pistas sobre cómo se traducen estas ideas en música. Tongues alterna elegancia y contundencia; Oblique retuerce los ritmos rotos alrededor de una imagen corporal en movimiento, mientras Torso apuesta por una aproximación más visceral, marcada por patrones de percusión tribales. Mouth desciende hacia terrenos más subterráneos, jugando con la idea de dos voces que se interrumpen y se avasallan la una a la otra, antes de que Spleen cierre los originales de Rojas desde coordenadas cercanas al techno más hipnótico. Cinco piezas con las que el angelino traslada al estudio una manera de entender la música en la que la espontaneidad tiene bastante más peso que la búsqueda de un acabado perfecto.

El álbum se completa con tres remezclas que amplían el recorrido del material original. MAEDON lleva Spleen hacia terrenos más retorcidos y psicodélicos, mientras Trovarsi y David Castellani aumentan la presión sonora en su revisión de Torso. Por su parte, Unfuckable, el proyecto que Castellani comparte con Brittney Vandel, incorpora una línea vocal a Mouth y modifica la perspectiva de la pieza.