Marcel BS: “House sin reglas, sin etiquetas y sin fronteras”

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El DJ y productor catalán atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera, con nuevos lanzamientos, una agenda internacional en crecimiento y una visión musical basada en la libertad y la evolución constante

Hay artistas cuya relación con la música electrónica comienza mucho antes de ponerse delante de unos platos. En el caso de Marcel BS, esa conexión nació desde muy joven gracias a su hermanastra, también DJ, que le permitió descubrir desde niño buenos vinilos, cabinas y diferentes formas de entender la música. Una influencia temprana que acabaría marcando profundamente su trayectoria.

Procedente de un pequeño pueblo de la Costa Brava, cerca de Girona, Marcel creció en un entorno donde la oferta de música electrónica no era especialmente amplia. Por eso, algunas experiencias concretas adquirieron un significado especial. Entre ellas, su primera visita a Space Ibiza con tan solo 18 años, durante la fiesta ENTER. de Richie Hawtin, en la también estaban en el cartel artistas como Dubfire y Solomun. Una experiencia que todavía recuerda perfectamente.

Más adelante, durante su etapa viviendo y estudiando en Barcelona, los domingos en Pacha se convirtieron en una cita habitual. La residencia trimestral de Sven Väth y, especialmente, la primera vez que descubrió a Rampa y &ME con el sonido más crudo de sus primeros años, terminaron de ampliar su visión sobre la música electrónica y la cultura de club.

De hobby a profesión

Marcel comenzó a pinchar en clubs siendo muy joven. Al principio, la música era un hobby que podía compaginar con sus estudios y que incluso le permitía conseguir algunos ingresos durante el verano. Pero su llegada a Barcelona supuso un punto de inflexión.

Descubrir DJs con una técnica más elaborada, selecciones musicales alejadas de los charts y, sobre todo, diferentes maneras de entender la pista de baile le hicieron comprender que aquello era mucho más que un entretenimiento.

Fue entonces cuando decidió tomárselo en serio, trabajar duro y transformar aquella pasión inicial en su profesión.

Hoy define su sonido de una manera tan sencilla como contundente: “House sin reglas, sin etiquetas y sin fronteras”. Una declaración de intenciones que refleja una identidad musical versátil, dinámica y en constante evolución.

El estudio como punto de partida

Esa libertad también está presente en su manera de producir. Marcel suele comenzar cada proyecto a partir de un elemento concreto —una melodía, una vocal o una bassline—, pero no se aferra necesariamente a esa primera idea.

El proceso creativo consiste en construir alrededor de ese punto de partida y dejar que el propio track evolucione. En ocasiones, aquella idea inicial acaba transformándose, siendo sustituida o incluso desapareciendo completamente.

Para Marcel, precisamente ahí reside una de las partes más interesantes de producir música: no saber exactamente dónde terminará aquello que comenzó con una primera idea.

Un año de crecimiento y nuevos lanzamientos

2026 está siendo especialmente importante dentro de su trayectoria. Uno de los lanzamientos que destaca con mayor cariño es “Nothing to Hide”, publicado el pasado junio a través de TEN IBIZA.

Más allá de la propia canción, el release representa un momento importante para Marcel por todo lo que existe detrás del sello y la marca, además del apoyo recibido por parte de todo el equipo desde el primer momento. Un lanzamiento que, según sus propias palabras, le ha abierto nuevas puertas y ocupa un lugar especialmente importante dentro de su proyecto.

Y después de un periodo centrado prácticamente por completo en producir y trabajar en nueva música, los próximos meses llegan cargados de novedades. Entre ellas está “Keep Mooooving On”, su próximo lanzamiento en Azzur Label, un sello cuya evolución Marcel lleva siguiendo y admirando desde hace tiempo.

Para el artista, publicar en Azzur representa otro objetivo cumplido dentro de su carrera. Y todo apunta a que será solo el comienzo de una nueva etapa: hay muchos más lanzamientos preparados para los próximos meses.

De México a Asia

El crecimiento de Marcel BS también se refleja en una agenda internacional cada vez más amplia. 2026 comenzó con varias actuaciones en México, entre ellas su participación en las Mixmag Caribbean Sessions en Vagalume, Tulum.

Europa también ha tenido un papel protagonista durante este año, con actuaciones en Gallery Club de Londres, diferentes fechas en París en espacios como Silencio y L’Aventure, y varias visitas a Marbella, donde ha podido actuar en el nuevo Bonbonniere.

En Ibiza, su agenda ha pasado por Cova Santa, Playa Soleil y Lío, mientras que también ha actuado en Zamna Festival Barcelona, Marina Beach Valencia y Lula Club Madrid, entre muchos otros escenarios.

A todo ello se suma su participación mensual en Boris Club Barcelona, un proyecto en el que Marcel está involucrado además en la dirección artística y la curación musical.

Y el calendario de los próximos meses seguirá creciendo: París, Marbella, Valencia, Londres, Milán y diferentes fechas en Asia, antes de cerrar el año con un pequeño tour por Oriente Medio.

Volver a casa

A pesar de la dimensión internacional que está adquiriendo su carrera, hay momentos que para Marcel siguen teniendo un significado especialmente profundo.

Su origen en un pequeño pueblo de la Costa Brava hace que regresar cerca de casa tenga un valor diferente. Ha vivido grandes festivales, clubs internacionales y momentos especiales en Ibiza, pero recuerda con especial cariño una actuación reciente en un castillo cerca de Girona.

El lugar era espectacular, pero lo realmente importante fue poder compartir aquella noche con muchas de las personas que forman parte de su entorno más cercano.

Después de viajar constantemente, actuar lejos de casa y vivir en movimiento, volver y compartir la música con los tuyos adquiere un significado especial.

La música como lenguaje universal

Para Marcel BS, la música electrónica es mucho más que una profesión. “La música es un idioma universal, una forma de cultura, expresión y libertad”, explica.

Y esa idea resume perfectamente su manera de entender la música: como una herramienta capaz de conectar a personas de diferentes edades, países y culturas. Porque, al final, independientemente de dónde vengamos o quiénes seamos, existe un momento en el que todas esas diferencias desaparecen.

Durante unas horas, todos hablamos el mismo idioma.