
Desde Barcelona, Lawless nos entrega una sesión que se adentra en los rincones más densos y envolventes de los ritmos rotos en su versión más dubstep.
Atraída por las zonas menos evidentes de la electrónica contemporánea, Lawless ha ido moldeando una identidad propia alrededor del dubstep, el electro, el half time y otras formas de sonido deconstruido. Así, sus sets rehúyen la inmediatez para centrarse en el desarrollo de atmósferas, alternando momentos de contención con descargas de energía medida.

Y no es raro cuando enumera entre sus referencias a nombres como Massive Attack, Aphex Twin, Sound Synthesis, Gamma Intel, Annie Hall, Pearson Sound o Skee Mask, una mezcla que ayuda a entender una sensibilidad donde conviven oscuridad, profundidad y cierto gusto por lo cinematográfico. El resultado son selecciones que avanzan entre bajos pesados, percusiones desplazadas y capas de sonido que aparecen y desaparecen sin perder nunca el pulso.
Más allá de etiquetas o escenas concretas, Lawless utiliza la mezcla como una herramienta para construir estados. Porque si algo define su forma de seleccionar no es el género, sino la capacidad del sonido para provocar algo. Y es que, al final, Lawless no sigue géneros, persigue sensaciones.








