
El madrileño Pedro Ribeira nos entrega una sesión construida desde el pulso y la eficacia en pista donde el groove manda y la energía se administra con precisión, pensado para generar conexión real entre cabina y pista.
Activo en la escena underground de la capital, Pedro ha desarrollado un lenguaje propio alrededor de la música de baile entendida como herramienta de movimiento. Así, sus sets destacan por el dinamismo, la tensión progresiva y una lectura constante del entorno, cualidades que le han permitido afianzar una identidad sólida tanto como DJ como figura destacada dentro del tejido cultural de su ciudad, Madrid. Más allá de la cabina, Ribeira es promotor y socio fundador de Espacio Perpendicular, plataforma desde la que impulsa proyectos como Crossroads y otras iniciativas comprometidas con una visión cuidada de la cultura electrónica y la calidad artística. Una labor que amplía su mirada sobre lo que significa construir escena.

La sesión que hoy presentamos fue grabada el pasado 26 de diciembre de 2025 en la fiesta BLANCO, celebrada en la Sala Kominsky de Vigo, y se centra en las vertientes más vanguardistas y rupturistas del drum’n’bass contemporáneo, un terreno en el Pedro se mueve con soltura, articulando estructuras cambiantes, texturas incisivas y un flujo que mantiene la tensión sin perder profundidad. O lo que es lo mismo: un recorrido directo al cuerpo que confirma a Pedro Ribeira como un selector atento al presente del sonido y a sus posibles futuros.



