
Sónar vuelve con una propuesta acotada, continua y que remite a los orígenes de su ethos. Comentamos algunas de las claves de esta trigésimo segunda edición que incluye un amplio abanico de artistas punteros de Reino Unido y un Sónar+D que reúne el futuro y la actualidad creativas en una sola mirada.
Esta semana hemos “disfrutado” de la visita del Papa y de otro papi al que no tenemos pensado mencionar. El primero de los dos, publicaba hace unas semanas su primera encíclica, “Magnifica humanitas”, en la que realizaba un shout out humanista y un canto de sirena lacónico contra la Inteligencia Artificial. Aunque sorprendentemente, nos podemos alinear con algunos de los juicios socialistas (abajo el trabajo) de su santidad, representante del dios católico en la Tierra, también creemos que la conversación sobre la tecnología y la humanitas no se puede abordar desde un sentido reaccionario, sino reformista y negociador. Primero hay que preguntarse sobre quién ostenta esos medios y seguidamente, en un span de tiempo muy breve, sobre cómo hackearlos y utilizarlos para fines propios, comunes, o éticos.

Esa pregunta se la ha hecho Sónar desde sus orígenes en 1994 y con dicha premisa el festival aborda una edición marcada por la recentralización. En 2026 el festival barcelonés se ha reenfocado en las potencialidades que lo hicieron ser un referente en nuestro país. Programa especial por el 30 aniversario de Moog (un club histórico en la ciudad de Barcelona), celebración íntegra del festival en Fira Gran Vía (sin escaramuzas inciertas entre el día y la noche); vuelta del Sónar+D organizado exclusivamente por la Fundación Sónar -sin ánimo de lucro-… Tras un año tumultuoso la música, la tecnología y la creatividad vuelven a ser protagonistas.
Sónar+D, precisamente, este año tendrá lugar en Llotja de Mar los días 18 y 19 de este mes. El apéndice del festival se propone en estos dos días reflexionar sobre un presente que cada vez irradia más futuro, como decíamos. Un presente hecho de pedazos de un tiempo por venir, que experimentamos a diario y que necesita ser contextualizado a través de la palabra y las obras de artistas y pensadoras punteras como Eneritz Tejada, Anna Xambó o un clásico de estas cuestiones, como es el científico François Pachet. A todas estas charlas e intervenciones subyace, de manera soterrada una pregunta común: cómo el cuerpo interactúa y se relaciona con los dispositivos digitales y con la Inteligencia Artificial.
El estado de protención corporal que subyace a la pregunta por la tecnología, será abordado de una manera más fisiológica en el ámbito de la performance. Allí destaca la propuesta de Dadabots, como una refracción en streaming del modo en el que el machine learning y la creatividad infinita se relacionan con la posibilidad del registro y el goce “humanos”. Pero mucho más des-carnada resulta la de Fitnesss y Riusforza, que en un modus papal (por algo la performance se titula Kenosis) se preguntarán desde sus propios cuerpos por la posibilidad de la voluntad, la influencia y la reciprocidad en la interactividad con la máquina. Y es que no todo es discurso en Sónar+D, sino que existe la posibilidad de la figuración física de las coyunturas de un devenir presente.
La figuración o la materialización de ese continuum humanitas-tecnología y actual-futuro, se da también a través del ámbito sonoro. Por eso la programación musical del Sónar cuenta igualmente con algunas de las propuestas más rompedoras de la actualidad, un marco más orientado a la pista de baile que en ediciones anteriores y una apuesta renovada por artistas nacionales. Una de nuestras actuaciones destacadas para el Sónar 2026 es sin duda el back to back que protagonizarán Amaliah y Pangaea para cerrar el viernes. Ambos artistas, ubicados en Reino Unido, comparten un estilo que mezcla a la perfección las ínfulas más experimentales del sonido británico con el amor por el soundsystem. Cocreador y creadora respectivamente del sello Hessle Audio y de Borne Fruits, padre e hija musicales respectivamente, su colaboración en la cabina implicará, sobreseguro tracks rompedores a la par que inusitados durante la hora y media que durará su set.
También rooteados en Reino Unido están Two Shell, que durante el último lustro se han convertido en uno de los dúos más icónicos y misteriosos del panorama internacional. Con apariciones públicas de personas que no eran ellos, con falsas entrevistas… Los ingleses han ido fraguando una falsa identidad en la que el protagonista sigue siendo la música. Una música bass, tribal, juguetona y con las aspiraciones originales de la rave: marcianadas, humor y ritmos mestizos del futuro. A estas dos grandes propuestas que nos encantaría ver, añadiríamos sin duda la programación que el honorable Speedy J ha preparado para STOOR en el escenario SonarCar. Stoor funciona como una mesa abierta en la que, a través del hardware colaboran diversos artistas y en este caso lo harán nada menos que algunos de los referentes analógicos del ámbito internacional y nacional como Colin Benders, Reeko o .VRIL

Sónar 2026 se celebra los días 18, 19 y 20 de junio en Barcelona. Tienes toda la info y entradas aquí.







