
La tercera entrega del recopilatorio reúne 13 cortes que atraviesan Deep House, ballroom, Hi-NRG, breaks y distintas lecturas contemporáneas de la música de club.
La tercera entrega de HoO es una fotografía parcial de una comunidad en movimiento. Comisariado por materia hache y publicado dentro del ecosistema de Others to the Front y House of Others, el recopilatorio reúne 13 cortes donde el house cumple con ser el punto de conexión entre escenas, sensibilidades y formas distintas de entender la pista de baile. Así, construyendo una narrativa épica alrededor de lo queer o lo comunitario, el disco consigue que esa lectura aparezca desde la propia selección.
El recorrido abre desde terrenos más cálidos y cercanos al deep house antes de continuar por zonas dominadas por la tensión y la presencia física. THEORETIC trabaja sobre edits con fuerte carga soul y un groove contenido; SKY DEEP introduce un house más flexible con toques funk; Manu Barceló empuja hacia un terreno emocional de acordes abiertos y progresión lenta; mientras ORGANZA baja revoluciones con una lectura más luminosa y abierta. Más adelante aparecen desvíos interesantes: COUGAR combinba french house con referencias Chicago, SUB-P introduce una sensibilidad latinoamericana menos nostálgica de lo habitual y AHNI mantiene una línea más progresiva sin perder sensación de escucha.
En el segundo tramo la compilación gana cuerpo sin romper del todo la continuidad. JUSTCALLMESERGIO recupera lenguaje clásico de acordes y tensión noventera; BETAS acelera con una lectura Hi-NRG y hard house bastante directa; TORVVIC lleva el sonido hacia coordenadas más pop y electro; y KANDYLION se carga la inercia con un momento bien interesante, construido desde ambient y breaks. El cierre con ROBIN FLUX y MADROMANTIC termina de explicar la intención del proyecto: ballroom, house vocal y energía de pista entendidos como espacios donde el movimiento sigue funcionando como lenguaje compartido.
HoO Vol.3 no intenta condensar el presente del house ni construir una tesis sobre su presencia en el clubbing contemporáneo. Al contrario, funciona mejor cuando se entiende como selección de distintos ritmos, distintas ciudades y una idea bastante clara de fondo. La pista no como escaparate, sino como lugar donde todavía pueden convivir memoria, comunidad y ganas de seguir bailando.







