
DJ Manny lanza su nuevo EP «Bangout» en Moveltraxx, reafirmando por qué es una de las figuras más importantes y respetadas del Footwork de Chicago.
En las calles del sur de Chicago, donde el footwork nació como un arma de baile contra el olvido, DJ Manny ha construido una carrera que redefine las reglas del género. Nacido en 1990 en Harvey, Illinois, Manny (cuyo nombre real es Manuel) creció inmerso en la cultura juke desde los diez años. Miembro de la legendaria crew Teklife junto a figuras como DJ Spinn, DJ Earl y el fallecido DJ Rashad, no se limita a la velocidad frenética que caracteriza al footwork tradicional. Su estilo es un híbrido único: menos agitado, más profundo, pero igual de explosivo en la pista.
Lo que distingue a DJ Manny es su capacidad para domar el 160 bpm sin perder el groove. Sus producciones se apoyan en bajos pesados que retumban en el pecho, samples mínimos y líneas de sintetizadores limpias que flotan sobre breakbeats sincopados. Lejos de la agresividad pura de algunos de sus contemporáneos, Manny opta por un enfoque más contenido y reflexivo. Sus tracks están diseñados para las batallas de baile legendarias de la ciudad, pero también invitan a escucharlos con los ojos cerrados. Ese equilibrio entre energía callejera y sensibilidad melódica es su firma.

Su disco debut de larga duración, Greenlight (2017), editado por el sello Teklife, marcó el punto de partida. Ahí ya se escuchaba esa visión personal: bajos que golpean como un puñetazo y melodías que se deslizan con elegancia. El álbum consolidó su nombre dentro de la escena y demostró que el footwork podía ser a la vez club y contemplación.
Cuatro años después llegó Signals in My Head (2021), publicado por Planet Mu, y todo cambió. Influenciado por el R&B smooth y el house de Chicago, Manny incorporó su propia voz cantada sobre los beats. El resultado fue un álbum romántico y casi hipnótico. Temas como los que exploran el amor y la nostalgia conviven con patrones rítmicos que siguen siendo implacables. Es, para muchos, su obra más personal y el momento en que el footwork se permitió ser vulnerable sin perder potencia. En 2023, Hypnotized profundizó esa línea. Aquí el artista afina aún más su fórmula: sintetizadores etéreos, bajos que vibran en el subgrave y vocales procesadas que parecen provenir de un sueño. El disco mantiene la esencia juke, pero la envuelve en una atmósfera casi onírica. Las pistas invitan tanto al movimiento frenético como a la reflexión, demostrando que Manny no tiene miedo de evolucionar sin traicionar sus raíces.
Su trabajo más reciente, The Lost Highway (2024), junto a TCJ, cierra (por ahora) un ciclo. El título ya sugiere viaje, pérdida y reencuentro. El álbum expande el universo sonoro de Manny con colaboraciones que suman capas de house y experimentación electrónica, siempre ancladas en ese bajo característico y en la precisión quirúrgica de sus patrones de batería. Más allá de los títulos, lo que define a DJ Manny es su capacidad de hacer que el footwork suene íntimo en medio del ruido. Mientras otros aceleran, él respira. Mientras otros cortan samples hasta el hueso, él deja espacio para que la melodía respire. En una escena que a veces se siente como una competencia de velocidad, Manny recuerda que el baile también puede ser un acto de intimidad.
Con cada lanzamiento, el DJ Manny sigue demostrando que el footwork no es solo un género de pies rápidos, sino un lenguaje emocional capaz de contenerlo todo: la rabia, el deseo, la melancolía y la fiesta.








