
«Light of Day» es el nuevo álbum de Richard Spaven, una de las voces rítmicas más influyentes de las últimas dos décadas, que ha marcado la fusión entre jazz, hip hop, música electrónica y drum and bass.
Richard Spaven se erige como una de las voces rítmicas más influyentes de las últimas dos décadas, marcando la intersección entre el jazz, el hip hop, la cultura de club y el drum and bass. Su fluidez técnica y sensibilidad electrónica han contribuido a redefinir la batería moderna, funcionando como una herramienta de expresión que le permite controlar la densidad, el espacio y el pulso con precisión. En sus colaboraciones con Loyle Carner, Jordan Rakei, Petter Eldh y Alfa Mist, el estilo de Spaven se mantiene inconfundible: elástico, deliberado y profundamente arraigado en el groove.
Ahora, al firmar con Edition Records para Light of Day, inicia una nueva etapa, consolidándose como líder de banda y compositor. Tanto en el estudio como en el escenario —acompañado en directo por Stuart McCallum a la guitarra e Yves Fernandez al bajo—, el énfasis sigue estando en la expresividad y el ritmo, donde el groove define la armonía y la textura la forma. El resultado es un sonido compacto y cohesionado, basado en la interacción y la contención, donde el virtuosismo se fusiona con la expresividad y el ritmo moldea la dirección de la música.

Su fluidez técnica y sensibilidad electrónica sitúan el groove en el centro de su lenguaje, permitiéndole controlar la densidad, el espacio y el pulso con precisión. En sus colaboraciones con Loyle Carner, Jordan Rakei, Petter Eldh y Alfa Mist, su estilo sigue siendo inconfundible: elástico, deliberado y con una gran sensibilidad.
Publicado por Edition Records, el álbum marca un nuevo capítulo para Spaven, quien se consolida como líder de banda y compositor con una visión clara. La música se construye desde dentro hacia fuera: el groove moldea la armonía, la textura da forma. Tanto en estudio como en directo, la interpretación sigue la misma intención: directa, física y con una precisión impecable. El resultado es una intensidad controlada, donde la técnica está al servicio de la expresión, y la música fluye libremente entre géneros sin perder su esencia.





