Beatrice M.: Sinking (Tectonic Recordings)

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Beatrice M. debuta en largo en el legendario sello de Bristol con un trabajo que se mueve entre el dubstep, el techno y el tech house desde la continuidad, la presión y el detalle.

Beatrice M. debuta en largo con Sinking, un álbum que encaja como un guante en el universo del icónico sello creado por Pinch pero que, más que mirar al legado del mismo como algo cerrado, lo usa como punto de partida para explorar (y estirar) los límites de su lenguaje hacia esa zona brumosa en la que dubstep, techno y tech house conviven sin necesidad de separarse del todo. Siempre, eso sí,  desde una lógica de pista que entiende el detalle como motor principal. La mente pensante detrás del proyecto es la de una artista que lleva años moldeando una visión bastante concreta de entender la electrónica: más cercana a la investigación de conexiones entre escenas que a la adscripción a un único género o estilo. Una manera de trabajar que se traduce aquí a la forma de un disco que funciona casi como ente vivo y en constante movimiento; más preocupado por relacionar ideas entre sí que en fijarlas.

Así, todo el álbum se articula desde una estructura que avanza por capas, sin necesidad de subrayar cambios de forma evidente. Ever abre desde un registro profundo, con una base que marca el tono general sin imponerse. A partir de ahí, Ocean introduce un movimiento más perceptible, con la vocal fragmentada como elemento que organiza el espacio, mientras Motion y Disco Corner empujan el pulso hacia un terreno más físico, sin romper la sensación de continuidad que atraviesa toda la obra. Después, el tema titular, Sinking, concentra bien el enfoque del disco: un corte de 4/4 con gran peso del subgrave y una lectura directa de, por y para el club que no abandona el sentido de profundidad del que hablamos. Así mismo, y en paralelo, Dear Dubstep y Help reducen la presión rítmica y abren un espacio más suspendido en el que la atmósfera gana protagonismo sin desconectar del flujo general del álbum.

Por si fuera poco, las colaboraciones amplían el mapa sin desviarlo. El tema con Sir Hiss se mueve entre techno y movida 140 con una lógica de impacto controlado, mientras que la pieza junto a Jay Carder introduce un enfoque más cercano al broken beat, con un tratamiento más melódico pero igualmente funcional. En In Touch, la presencia de Kaba y Jinnal añade una capa vocal que cruza francés e inglés sobre una base de bajo contenida, reforzando la idea de identidad múltiple sin convertirla en discurso explícito.

El cierre con Years baja la escala hasta un terreno casi íntimo, donde el uso de la voz y del dub reduce el álbum a su mínima expresión sin perder tensión interna. Como añadido, el Remedy Mix de Poison reubica material previo dentro de un marco más cercano al tech house y el techno, funcionando como extensión del propio universo del LP más que como pieza aislada.

Lo mejor de Sinking es que no depende de momentos aislados ni de cambios de énfasis marcados para funcionar, sino que lo hace desde la coherencia y la continuidad que se sostiene sin necesidad de explicarse en exceso. Un debut que no intenta cerrar una identidad, sino mantenerla en movimiento dentro de un marco que Tectonic lleva años expandiendo desde (o más allá de) sus fronteras.

Sinking’ de Beatrice M. se publica el próximo 5 de junio en Tectonic Recordings.